miércoles, 25 de mayo de 2011

DISCURSO EN PARÁBOLAS III. Mt 13,18-23.

                   18 Escuchad ahora vosotros la parábola del sembrador:
19 Siempre que uno escucha el mensaje del Reino y no lo entiende, viene el Malo y se lleva lo sembrado en su corazón: eso es "lo sembrado junto al camino".
20 "El que recibió la semilla en terreno rocoso" es ese que escucha el mensaje y lo acepta en seguida con alegría;
21 pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto surge una dificultad o persecución por el mensaje, falla.
22 "El que recibió la semilla entre zarzas" es ese que escucha el mensaje, pero el agobio de esta vida y la seducción de la riqueza lo ahogan y se queda estéril.
23 "El que recibió la semilla en tierra buena" es ese que escucha el mensaje y lo entiende; ése si da fruto y produce en un caso ciento, en otro sesenta, en otro treinta.

EXPLICACIÓN.

18 - 23. Cuatro actitudes posibles en el mismo hombre. No basta oír, hay que entender (13,14.16), es decir, aceptar el mensaje como norma de vida. Si no, se cederá a la tentación (6,13) y no se hará la opción requerida (19). Superficialidad e inconstancia (cf. 5,10) (20s). Preocupaciones y atractivo de la riqueza (cf. 6,25.34) (22s). La tierra buena, cf. 7.24s, el que funda su casa sobre roca. El éxito del mensaje depende del hombre mismo. No habrá reino de Dios sin colaboración humana.

DISCURSO EN PARÁBOLAS II Mt 13, 10-17.

                   10 Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:
                   - ¿Por qué razón les hablas en parábolas?
                   11 Él les contestó:
                   - A vosotros se os han dado a conocer los secretos de reinado de Dios; a ellos, en cambio, no se les han dado;
12 y al que produce se le dará hasta que le sobre, mientras al que no produce se le quitará hasta lo que ha recibido.
13 Por esa razón les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender.
14 Se cumple en ellos la profecía de Isaías:


                 Por mucho que oigáis no entenderéis,
                 por mucho que veáis no percibiréis:
                 15 Porque está embotada la mente de este pueblo;
                 son duros de oído, han cerrado los ojos
                 para no ver con los ojos ni oír con los oídos
                 ni entender con la mente
                 ni convertirse
                 para que yo los cure (Is 6,9-10).

                 16 ¡Dichosos, en cambio, vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen!
17 Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron, y oír lo que oís vosotros, y no lo oyeron.

EXPLICACIÓN.

10 - 17.       Aparte con los discípulos. No ven la razón de hablar en parábolas; piensan que el mensaje es accesible a todos. Respuesta de Jesús: ellos, por su convivencia con él, han podido conocer lo que implica el reinado de Dios (universalidad, cese del privilegio e instituciones de Israel, señorío del hombre sobre la Ley), mientras las multitudes siguen aferradas al espíritu nacionalista. Eso las incapacita: se requiere una ruptura con esa ideología para entender el mensaje (11). Al que produce (lit. "al que tiene"), forma dinámica en vez de la estático-resultativa (cf. 16,7.8; 25,29); paralelamente, al que no produce, lo que ha recibido (12). Los discípulos deben saber apreciar su circunstancia (16).

DISCURSO EN PARÁBOLAS. Mt 13, 1-9.

13               1 Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al mar.
2 Se congregaron alrededor de él grandes multitudes; él entonces se subió a una barca y se quedó sentado allí; toda la multitud se quedó en la playa.
3 Les habló de muchas cosas en parábolas:
                      - Salió el sembrador a sembrar.
4 Al sembrar, unos granos cayeron junto al camino; vinieron los pájaros y se los comieron.
5 Otros cayeron en terreno rocoso, donde apenas tenían tierra; como la tierra no era profunda, brotaron en seguida;
6 pero en cuanto salió el sol se abrasaron y, por falta de raíz, se secaron.
7 Otros cayeron entre zarzas; las zarzas crecieron y los ahogaron.
8 Otros cayeron en tierra buena y fueron dando fruto: unos, ciento; otros, sesenta; otros treinta.
9 ¡Quien tenga oídos, que escuche!

EXPLICACIÓN.

1 - 9.           Mt relaciona el discurso con los episodios anteriores (aquel día). La casa, el círculo de los discípulos. El lago/mar, frontera con los pueblos paganos (4,18). Jesús se sitúa en la barca, entre Israel y los paganos.

MADRE Y HERMANOS DE JESÚS. Mt 12,46-50.

                   46 Todavía estaba Jesús hablando a las multitudes cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.
47 Uno se lo avisó:
                   - Oye, tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren hablar contigo.
                  48 Pero él contestó al que le avisaba:
                  - ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
                  49 Y señalando con la mano a sus discípulos, dijo:
                  - Aquí están mi madre y mis hermanos.
50 Porque cualquiera que lleva a efecto el designio de mi Padre del cielo, ése es hermano mío y hermana y madre.

EXPLICACIÓN.

46 - 50.       Madre y hermanos, sin nombre: representan a Israel, en cuanto origen de Jesús y en cuanto miembros del mismo pueblo, respectivamente. Israel se queda fuera, en vez de acercarse a Jesús. Éste rompe con su vinculación con su pueblo; la nueva familia está abierta a la humanidad entera. La única condición es no quedarse fuera, sino dar la adhesión a Jesús y hacer un compromiso semejante al suyo. Vínculo de amor e intimidad (50).

LA SEÑAL DE JONÁS. Mt 12,38-45.

                   38 Entonces, en respuesta, algunos de los letrados  fariseos le dijeron:
                   - Maestro, queremos ver una señal tuya personal.
                   39 Él les contestó:
                   - ¡Una generación perversa e idólatra,  y exigiendo señales! Pues señal no se le dará excepto la señal de Jonás profeta.
40 Porque si tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del monstruo (Jon 2,1), también tres días y tres noches estará el Hombre en el seno de la tierra.
                   41 Los habitantes de Nínive se alzarán a carearse con esta generación y la condenarán, pues ellos se enmendaron con la predicación de Jonás, y hay más que Jonás aquí.
                  42 La reina del Sur se pondrá en pie para carearse con esta generación y la condenará, pues ella vino desde los confines de la tierra para escuchar el saber de Salomón, y hay más que Salomón aquí.
                  43 Cuando al espíritu inmundo lo echan de un hombre, va atravesando lugares resecos buscando alojamiento, pero no lo encuentra.
44 Entonces dice:
                  - Me vuelvo a mi casa, de donde me echaron.
                  Al llegar, se la encuentra desocupada, barrida y arreglada.
45 Entonces va a cogerse otros siete espíritus peores que él y se meten a vivir allí, y el final de aquel hombre resulta peor que el principio. Eso mismo le va a suceder a esta generación.

EXPLICACIÓN.

38 - 45.         Nuevos personajes, los letrados, que apoyan a los fariseos. No reconocen el valor de las señales anteriores (11,2-5). Quieren el refrendo divino. Jesús los increpa (39s). Idólatra (lit. "adúltera"; cf. Os 2,1ss; 5,3s; Jr 3,6ss; Ez 23). Señal de Jonás, la victoria sobre la muerte. Los paganos (habitantes de Nínive, reina de Saba), mejores que los que se precian de fidelidad a Dios (41s). Apólogo (43-45). Se aplica a cada individuo en particular. Pasa de los fariseos y letrados a las multitudes (cf. 12,46); son aquéllos los que infunden el espíritu inmundo del que Jesús libera. El hombre no puede vivir sin motivación ni objetivo. Quienes, gracias a la actividad de Jesús, se han liberado de la ideología de los letrados y fariseos, pero no dan su adhesión decidida a Jesús, caerán en un estado peor que el anterior. De hecho, las multitudes volverán a someterse a sus dirigentes y pedirán la muerte de Jesús (27,20ss).

LO ACUSAN DE MAGIA. Mt 12, 22-37.

                    22 Le acercaron entonces un endemoniado ciego y mudo; él lo curó y el mudo hablaba y veía.
23 Toda la multitud decía asombrada:
                   - ¿No será éste el Hijo de David?
                   24 Pero los fariseos, al oír esto, dijeron:
                   - Si éste echa los demonios no es más que con poder de Belcebú, el jefe de los demonios.
                  25 Jesús sabiendo lo que pensaban, les dijo:
                  - Todo reino dividido queda asolado, y ninguna ciudad o familia dividida podrá mantenerse en pie.
26 Pues si Satanás echa a Satanás, es que se ha enfrentado consigo mismo; y entonces, ¿cómo podrá mantenerse en pie su reinado?
                  27 Además, si yo echo los demonios con poder de Belcebú, vuestros adeptos, ¿con poder de quién los echan? Por eso ellos mismos serán vuestros jueces.
                  28 En cambio, si yo echo los demonios con el Espíritu de Dios, señal que el reinado de Dios ha llegado hasta vosotros.
29 ¿Cómo podrá uno meterse en la casa del fuerte y saquear sus bienes si primero no lo ata? Entonces podrá saquear su casa.
                 30 El que no está conmigo, está contra mí; y el que no reúne conmigo, dispersa.
31 Por eso os digo: A los hombres se les podrá perdonar cualquier pecado o insulto, pero el insulto contra el Espíritu no tendrá perdón.
32 Es decir, al que hable en contra del Hombre se le podrá perdonar; pero el que hable en contra del Espíritu Santo no tendrá perdón ni en esta edad ni en la futura.
                 33 O declaráis sano el árbol y sano el fruto, o declaráis dañado el árbol y dañado el fruto; porque el árbol se conoce por el fruto.
                 34 ¡Camada de víboras! ¿Cómo pueden ser buenas vuestras palabras siendo vosotros malos? Porque lo que rebosa del corazón lo habla la boca:
35 el que es bueno saca cosas buenas de su almacén de bondad; el que es malo saca cosas malas de su almacén de maldad.
                 36 Y os digo que el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra falsa que hayan pronunciado,
37 pues por tus palabras te absolverán y por tus palabras te condenarán.

EXPLICACIÓN.

 22 - 37.      Nueva sección. Los demonios, agentes del "diablo" o "Satanás", el poder. Su influjo en el hombre le infunde la estima y deseo del poder, la sumisión a él y la creencia de que el reinado de Dios se realiza usando la fuerza. Esta ideología hace al endemoniado ciego y mudo. Es tipo de Israel (Is 35,5s). Jesús no expulsa al demonio, sino cura al hombre, como en 12,10.15, es decir, lo sustrae a la ideología de la institución. Reacción positiva de asombro (23). Reacción farisea: Jesús es enemigo de Dios, agente del demonio. Ven un peligro en la emancipación de la gente. Responde al sofisma (25-27). Conclusión: su obra es la de Dios (28). Ha vencido al fuerte porque no se deja tentar por la ambición de poder (4,1-11), por eso puede liberar de la sumisión a la institución esclavizadora. El fuerte/Satanás es la institución judía; no pretende suplantarla, sino vaciarla (29). No cabe la neutralidad (30). Todo pecado es remisible, excepto la mala fe (31), llamar obra diabólica a la institución del hombre. Pide coherencia a sus adversarios: no se puede separar la actividad de la persona. Recoge la invectiva de Juan Bautista (3,7) (34). Las palabras de los fariseos proceden de un corazón sucio (5,7). Palabra falsa (lit. "ineficaz, inútil"), la que no corresponde a la realidad. Con ella se daña, impidiendo la liberación del pueblo.









           

EL SIERVO ELEGIDO. Mt 12,15-21.

                    15 Jesús se enteró y marchó de allí. Lo siguieron muchos y él los curó a todos,
16 mandándoles que no lo descubrieran.
                    17 Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías:

                    18 Mirad a mi siervo, mi elegido,
                         mi amado, en quien he puesto mi favor.
                         Sobre él pondré mi espíritu
                         para que anuncie el derecho a las naciones.
                    19 No altercará, no gritará,
                         no voceará por las calles.
                    20 La caña cascada no la quebrará
                         hasta que haga triunfar el derecho.
                    21 Él será la esperanza de las naciones (Is 42,1-4).

15 - 21.        Ante el propósito de sus adversarios, Jesús se retira. Muchos están de acuerdo con él y lo siguen. Las curaciones continúan la del episodio anterior (sigue el día de sábado) y tienen el mismo significado. Cumplimiento de Is 42,1-4, sobre el servidor de Dios. Mt adapta el texto del profeta. La obra del Mesías no se circunscribe a Israel (18: a las naciones). La relativización de la Ley mosaica va a permitir a las naciones aceptar el mensaje de Jesús (18).

                   El Mesías no será un agitador ni un líder de masas (19); no actuará con las armas ni con la fuerza, sino con suavidad y mansedumbre (20-21). La aspiración universal por una sociedad justa encontrará fundada esperanza en este Mesías.